Todo lo bueno se acaba.
No siempre el final de algo bueno y la sensación de que algo bueno ha acabado se producen al mismo tiempo. Existe un decalaje entre aquello que vivimos y lo que dura las sensaciones y sentimientos vividos.
Inevitablemente lo bueno acaba. Todo se reduce a momentos, ratitos como mucho.
Es algo que no podemos controlar.
domingo, 12 de agosto de 2007
All good things come to an end
Publicadas por
Joan Erencia Guerrero
a la/s
16:10
Etiquetas: Reflexions
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario